¿Qué hacer cuando no puedes más? LEVANTA LA MANO.

Si algo he aprendido de una persona a la que profesionalmente lo tengo como referente, es esa enseñanza, y es verdad, ¿por qué no?. Yo era reacia a hacerlo, no me salía, me costaba, me metía en mi mundo donde no solucionaba sino que agrandaba el problema o la preocupación. Y no por falta de amigos de toda la vida que siempre han estado ahí hasta para escuchar mis silencios, como cuando mis padres se separaron.
Es verdad que hay personas que no ayudan, bien porque también ellos están en su mundo librando la batalla de la que no saben ya no ganar o perder, sino salir de ella. Otros porque no están acostumbrados o no quieren por qué no decirlo, tienen otras preferencias, y ante eso, obligar no se puede a nada que no salga de dentro porque no tendría esencia y no serviría para nada. Y los hay quien ayudan, quien están dispuestos, unos por encima de ellos y su propio bienestar y otros que para mi son los de calidad que ayudan sin dejar de cuidarse ellos mismos que suelen ser los que un día fueron ayudados y entienden de qué va realmente las relaciones humanas. Porque señores todos necesitamos de todos y todos podemos aportarnos.
Levanta la mano, no cuando ya el pecho apriete y la ansiedad inunde, levanta la mano antes, cuando creas que tu vida es esa, esa que no te gusta, que no hay más, y es una vida asfixiante, sin aire, con dolor. Levanta la mano cuando no sepas qué hacer. Y más importante, LEVANTA LA MANO CUANDO NO TENGAS YA FUERZAS PARA LEVANTARLA, ahí no hay excusa.
Rodéate de personas resolutivas que tengan por bandera saber ponerse en el lugar del otro y no les de miedo hacerlo, y te acompañen, y puedan hacerte ver dónde ir para solucionar, buscar y encontrar opciones, que vean el valor en ti como ser humano que tú mismo no ves, y encuentren tus inteligencias y emociones y de ahí puedan sacar parte de tu potencial para caminar, y trabaja en ello. Personas que aporten vitalidad, buena sintonía, que compartan contigo hobbies, ilusiones, gustos y proyectos, incluso aporten un punto diferente de vista de esos que hacen crecer, porque en la diversidad también está el crecimiento, siempre desde el respeto.
Desarráigate de todos aquellos que te perturban, no te hagan feliz, ni siquiera sonreír. Siempre digo que el AMOR NO ES DOLOR, ES AMOR. Pues aquí es igual, vivir no es morir, vivir es vida…VIVE VIDA. Quédate con quien puedas vivir vida y cuando esté de tu lado hacerlo coge la mano de aquellos que la levanten. Porque un día serás TÚ, si hoy que lo necesitas eres capaz de levantar tu mano, quien le cojas la mano a quien la levante y AYUDES, y tengas fuerzas y posibilidad para ello. Cree en ti como se cree en un niño recién nacido, despojado de críticas destructivas, desmotivación o baja autoestima, sé ese bebé que si quiere llegará a ser astronauta, bailarina o lo que se proponga con las capacidades propias que cada uno posee de forma especial y destacable, ya he hablado en alguna ocasión de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner, porque aún nadie le ha dicho que no puede, todo lo contrario. Cree en esa mirada limpia que una vez fue tuya para hacer y ser lo que quieras ser. Y si no la tienes límpiala hasta que tu espejo refleje una mirada bonita, que te haga sonreír al verla, porque no te digo que nunca pasarás por momentos difíciles pero si que sabrás gestionarlos de otra forma, con otro color y aprendizaje. El no ya lo tienes y comenzar caminos llevan a algún lugar y en base a como quieras caminar ese lugar te frustrará o te llenará de vida y autoestima. Y recuerda, no olvides, VIVE VIDA, a tu manera, con tu forma y personalidad, desde la amabilidad, el buen humor y el buen hacer. Dicen muchos expertos que esa es la manera, y yo también lo creo.
Seamos educados con la vida y las circunstancias. Decía mi madre cuando éramos pequeños que con educación a todos lados se llega y con vuestra bonita sonrisa, añado yo, aún más. Piensa y di: ¿si volviera a nacer qué querría para mi? y ve a por ello, LEVANTA LA MANO si lo necesitas, con cabeza y realidad y VIVE VIDA.
LEVANTA la mano, LLEGA y coge la mano de alguien que lo necesite y AYUDA. Y si quieres, aunque sea por privado, me dices, Mariajosé «ayer me ayudaron y hoy he ayudado yo», con esa frase sabré, que ésto que escribo hoy servirá, y así podré de forma contrastada desde primera línea que el mensaje que hoy quiero transmitir, no sólo funcionó en mí, también en vosotros.

LEVANTA la mano, LLEGA y cogiendo la mano de alguien que lo necesite AYUDA.