¿Qué tal te llevas contigo mismo?

Teniendo en cuenta que siempre estamos con nosotros, desde que nacemos, a todas horas y en todo momento es interesante saber si eres tu mejor aliado o tu peor enemigo.

Es verdad que dependiendo de la edad y el momento sintonizamos mejor o peor con nosotros. Pero a cierta edad ya no hay excusa, ya tenemos las cartas boca arriba y sabemos lo que nos jugamos si no nos queremos bien, es ganar en tu vida o desgastarte. Ganar buenos ratos, verte bonito, rejuvenecer en cierto modo a pesar del tiempo, calidad de vida contigo y las personas que te importan; o por el contrario malgastar tiempo y malgastarte a ti mismo, alejarte de lugares que son buenos para ti o acercarte a otros que pueden destruirte. Monstruos propios internos que te martirizan exigiendo de ti lo que no puedes o no tiene sentido o no dejándote ver lo que vales. Incluso externos que te acechan para dejar de ser tu mismo o sólo dejando paso a la versión más incomoda de ti que puedes tener.

Entonces… ¿qué tal te llevas contigo mismo?

Elegir rodearte de personas que suman en tu vida y te la hacen más amable, incluye que tú también sumes y seas amable contigo. No insistir en opciones irreales o imposibles. Aprovecha el tiempo, sea la estación del año que sea y en lugares agradables donde puedas sentarte a estar contigo, reflexiona, pregúntate y reencuéntrate contigo alimentándote de tu mejor versión, aquella que te acaricia, te lleva a estar bien y te potencia. Pregúntate, conócete de verdad, sólo así sacarás tu mejor tú. Y si no te encuentras, como siempre digo, levanta la mano, porque no digo que así no se pase por baches o momentos difíciles, digo que te conozcas y convivas con tu mejor versión. La vida es para vivirla y poner de nuestra parte para que eso sea posible y conocerse es una ventaja. Si te sientes perdido el Coaching Personal es una herramienta muy útil para conocerte y marcarte objetivos, te invito a ello.

¿Qué tal te llevas contigo mismo? Aliméntate de tu mejor versión.

Ahí es…

«Dónde el alma sonríe…», el aire llega a los pulmones y el corazón late «…ahí es»!!.

Dónde te valores, te sientas bien y la sonrisa te vista de luz todos los días.

Me reencuentro año tras año en mi lugar de desconexión, de nacimientos de proyectos, de amores, de poesía, de juegos con mi hijo…de ilusiones que nacen mirando al mar y caminando por su arena.

Haga frío, truene o haga calor….allí es dónde recargo energía y vuelvo renovada.

Buscar vuestro lugar de desconexión, no hace falta irse muy lejos, hace falta encontrarlo. Dónde te mires y te sientas joven…¡¡ahí es!!.

Dónde aprendas a quererte…¡¡ahí es!!.

El valor de la palabra NO.

¿Sabemos decir NO?…a raíz de un proyecto que estaba preparando detecté la cantidad de personas que en su madurez son incapaces de decir NO. Incluso hay otros muchos que cuando consiguen decirlo ya es tarde…porque los «SI» que sin querer/poder dijeron e hicieron una constante de ello en sus vidas a día de hoy les dañaron y quemaron, bien porque se olvidaron de ellos mismos o porque lo hicieron sin responsabilidad.
Es verdad que el ser humano tiene que vivir en la ayuda en la medida que pueda para que todos caminemos mejor por el mundo y nuestro día a día sea más agradable. Tener las manos tendidas hacia los demás para mí es tan importante como recibirlas. Eso no quita que haya ocasiones que tengamos que decir NO, no siempre se puede o va con nuestra manera de sentir lo que nos ofrecen, incluso nos perjudica. ¡¡No se cae el mundo!!.
«NO» es una palabra clave que reafirma nuestra voluntad de decidir y nos aleja de sufrir manipulaciones o necesidad de aprobación. Podemos decirla amablemente, ¿por qué no?, no poder o no ver conveniente algo no significa que tengamos que ser desagradables en la respuesta.
Saber decir «NO», es la base para decir «SÍ» a lo que realmente nos importa.

La Queja

Vivimos en la queja constante, como si eso solucionara algo de nuestras situaciones, cuando pienso, más bien, que repetir una y otra vez lo mismo de forma negativa lo agrava. «A problemas soluciones», como siempre digo. Y no está mal patalear de vez en cuando e impulsarnos con esa rabia de impotencia, que en ocasiones nos saca de una zona de confort demasiado compasiva con nosotros mismos, pero… ¡¡ Señores, ya está!!.
Sólo vemos cuan grande son los problemas que tenemos cada uno; pero dejemos de mirarnos el ombligo, valoremos lo que tenemos y aprendamos de lo que nos llevó a situaciones como las que hoy te invaden, ya sea entre la jungla o sobre un verde y fresco césped. ¡¡A seguir caminando!!. Sea cual sea la opción, sigamos adelante.
Puedo decirlo con anestesia o sin ella, pero da la casualidad de que hoy me la dejé en la almohada, esa en la que despertamos muchas veces, unas  para comernos el mundo y otras para consolarnos… ¡¡Pues no!! No demos pena a nuestras almohadas para que con ello nos acojan en horas eterno de dolor, mucho mejor que nos echen de su lado y ¡¡nos empujen a la vida!!. Deberíamos de tenerlas nada más que para abrazarlas al dormir y para que sean testigo de esos sueños que alimentan el alma.


Hay días en los que me digo: cuando pase tal cosa haré ésta otra, pero ese cuando parece a veces que no llega. A partir de hoy digamos: hoy pase lo que pase lo hago. Hoy es la palabra más real que podemos decir y que nos digan, porque: hoy puedo, mañana no sé; hoy te quiero, mañana se verá; hoy te escucho con todos los sentidos, mañana igual me distraigo. Y así miles de acciones que sólo hoy y en este momento podemos validar con hechos reales.

(Fotografía de fondo utilizada para el diseño de www.freepik.es)

¿Y qué hay detrás?

La pregunta exacta es: ¿Qué pasa después de una separación?, soledad, dolor, recuerdos que invaden el día y la noche, pensamientos personales que en ocasiones sólo tú sabes. No me voy a centrar en este momento en los hijos, si los hay, ni en la otra persona, me centro en ti que te has separado y el mundo se te ha caído encima. Pues tengo buenas noticias, porque detrás de una separación la vida sigue, las sensaciones que ahora te invaden sólo son eso sensaciones que aunque partan el alma pueden transformarse en otras que sumen, aporten y no destruyan.

Como dice Sabina…«19 días y 500 noches…«, esa es la previsión de un músico que lleva toda la vida escribiendo, desnudándose,… y con esa me quedo. Para algunos serán 20 días, para otros una semana (los menos) y para otros 24, pero una vez que salgas de esa sensación de pensamientos continuos ¡¡enhorabuena!! ya sólo te quedan las noches, esas 500 noches que después no son tantas, muchas menos si te lo propones.

Habrá mil y una preguntas interiores en ti y la mayoría comenzarán con: «¿por qué..?…

¿Por qué lo dejó?

¿Por qué lo dejé?

¿Por qué no me di cuenta?

¿Por qué no hice más?

¿Por qué no lo cuidé?

¿Por qué yo? ¿Por qué tú? ¿Por qué él? ¿Por qué ella?

¿Por qué no me trató bien?

¿Por qué permití yo?

¿Por qué no quedaba amor?

¿Por qué?…y así hasta el infinito y más allá. Y os pregunto, ¿sirve de algo cuando ya la relación está completamente rota? cuando ya el camino se dividió claramente en dos, castigarnos con nuestro propio latiguito, agotarnos buscando respuestas que igual, o no encontramos o no son tan ciertas como creemos y nublan nuestra lucidez no nos lleva a salir del bucle. Nos separamos una vez, no cada mañana al despertarnos, cada amanecer estrenamos oportunidades que a veces ni nos damos cuenta. ¿Te pones todos los días la misma ropa o comes lo mismo? pues para qué preguntarte las mismas cosas si esas preguntas no te van a llevar a ningún lugar que te haga reaccionar que es lo que ahora necesitas. Siento por propia experiencia que es mucho más productivo preguntarnos ¿Por qué no…? ¿Por qué no comienzo a hacer deporte, conozco gente nueva, leo libros que antes no leía, me dedico tiempo, ME QUIERO, ME CUIDO y ME ENAMORO DE MI?. Que igual las circunstancias son difíciles, puede que igual tus problemas hayan crecido dependiendo del caso, pero si no sacas ACTITUD, si no TE QUIERES, no TE CUIDAS y no TE ENAMORAS DE TI cada día, si no SACAS FORTALEZA, si sólo piensas en ¿por qué? y no en¿POR QUÉ NO…? el camino hacia esa evolución que esta etapa de tu vida te ofrece será más lenta y dura. Y si no puedes solo o sola pide ayuda como siempre digo: LEVANTA LA MANO.

La vida son momentos que vamos sumando, etapas que vamos pasando. Y ésta sin duda, para ti, será una más.

QUERERSE,

CUIDARSE,

ENAMORARSE DE UNO MISMO.

Admirable Fuerza de Voluntad

Hoy me gustaría hablaros de la Fuerza de Voluntad, y ésta vez no de la mía, sino la de alguien que he conocido hace poco y que me llama a la admiración.

No diré su nombre por confidencialidad, sólo destacaré de esta persona su grandeza, humildad y cultura, buena mezcla para su querer seguir, amar y reconquistar rincones perdidos que avivaron su corazón. A cambio, sólo parece pedir ser querida, acariciada con una pluma de alma que alivie sus profundas heridas y su constante dolor nivelando así su dulzura a valores saludables que le hagan sentir bien, le hagan estar en paz, sin desvelos por lo cotidiano y sin sobresaltos extraordinarios. Y para ello, para estar lo más cerca posible de todo ésto que os detallo se apoya en una una Fuerza de Voluntad destacable. Se acerca a ese concepto de VIVE VIDA del que tanto hablo, porque todos tenemos circunstancias, las nuestras, las cuales ciertos días son un mundo y otros días son impulso para evolucionar hacia el crecimiento personal.

La Fuerza de Voluntad es la capacidad de resistirse al impulso conscientemente de necesidades interiores y ser capaces de controlarlas y encaminarlas hacia una movimiento que nos llevará a nuestro objetivo con resultado a corto plazo, esos mini objetivos a corto plazo, sin duda nos llevará en la mayoría de ocasiones a uno mayor. Significa: esfuerzo, valor, arrojo, iniciativa, decisión, y es un gran acto de amor para nosotros mismos y para los que ese esfuerzo beneficie de algún modo. Los metafísicos dicen: «que nace de nuestra propia decisión», y añado la de seguir o no seguir, la de hacer o no hacer, la de conseguir o no conseguir. En la toma de esa decisión nace la opción de conseguir nuestros objetivos, logros y sueños desde un punto de vista como siempre digo real, en la consecución de los hábitos se encuentra el camino que nos lleva a ellos.

Tratemos con cariño a nuestra Fuerza de Voluntad, démosle la importancia tan extraordinaria que tiene. La Fuerza de Voluntad es batuta que orquesta nuestros movimientos y nuestro instinto de supervivencia la letra de nuestras canciones, aquellas que escuchamos una y otra vez. Y desde ahí esta persona de la que os hablo saca sus fuerzas para que la voluntad de seguir, de VIVE VIDA y de caminar por la vida con la cabeza alta sea un hecho.

¿Y si QUERERSE es una opción?.

Si crees que no tienes una misión en la vida…¿¿qué te parece si fuera QUERERTE??.

Hoy 15 de Febrero inaguramos San Valenyó, (nunca viene mal un toque de humor). No me canso de decir que nos cuidemos como cuidamos a la persona que más amemos no por ello dejando de quererles a ellos, lo que quiero transmitir es la toma de conciencia de que nosotros mismos también somos personas y tenemos que darnos nuestro lugar, darnos respeto y tratarnos con cariño.

Poneros wapos, ¡sí, tú!, ¿por qué no?. Me dirijo a todas esas personas que se miran al espejo y no se encuentran sino dentro de la casa de un caracol de la que no salen. Por tiempos pasados que le pesan hasta aplastarles, por hechos presentes que les han desubicado, por esos contratiempos de vida que están haciendo desvelarte aún sabiendo que nada es eterno. Sé que cuesta, también he estado en vuestra piel alguna vez, y hoy pongo mi propia fotografía, como ejemplo de lo que digo, con propiedad. Porque si de algo puedo presumir es de ser resilente, y volver a mi y recuperarme para seguir hacia adelante. ¡Vive Vida!. Y si necesitas ayuda, como siempre os digo, LEVANTA LA MANO porque antes o después todos podemos pasar por momentos difíciles, TE ENTENDEMOS, porque para bien o para mal no somos seres únicos que sólo nos pasen a nosotros las cosas.
Si crees que no tienes una misión en la vida…¿¿qué te parece si fuera QUERERTE??.

Feliz Año, Feliz Ánimo!!

Como de propósitos se trata, me he propuesto reforzar la musculatura de mi cuello para mirar en la dirección correcta, aquella que me hace crecer, me suma y despliega mis alas.
Me he propuesto escucharme en presente y mirarme bonito. Nada de mirar hacia atrás si no es para salir hacia adelante desde un muelle que me haga avanzar y aprender. Y besar cada mañana el espejo del baño cuando me mire y me diga: ¡arranca un nuevo día! .
Feliz Entrada de Año y de Ánimos. Los que paséis solos esta noche o en compañía, toma de conciencia para todos, porque un año más seguimos caminando, hoy, en este momento, aquí estamos venciendo. Muchas fuerzas a todos, cuidaros, quereros y VIVE VIDA desde tu interior hacia dónde se pueda, VIVE VIDA y CUIDA VIDA.

¿Qué hacer cuando no puedes más? LEVANTA LA MANO.

Si algo he aprendido de una persona a la que profesionalmente lo tengo como referente, es esa enseñanza, y es verdad, ¿por qué no?. Yo era reacia a hacerlo, no me salía, me costaba, me metía en mi mundo donde no solucionaba sino que agrandaba el problema o la preocupación. Y no por falta de amigos de toda la vida que siempre han estado ahí hasta para escuchar mis silencios, como cuando mis padres se separaron.
Es verdad que hay personas que no ayudan, bien porque también ellos están en su mundo librando la batalla de la que no saben ya no ganar o perder, sino salir de ella. Otros porque no están acostumbrados o no quieren por qué no decirlo, tienen otras preferencias, y ante eso, obligar no se puede a nada que no salga de dentro porque no tendría esencia y no serviría para nada. Y los hay quien ayudan, quien están dispuestos, unos por encima de ellos y su propio bienestar y otros que para mi son los de calidad que ayudan sin dejar de cuidarse ellos mismos que suelen ser los que un día fueron ayudados y entienden de qué va realmente las relaciones humanas. Porque señores todos necesitamos de todos y todos podemos aportarnos.
Levanta la mano, no cuando ya el pecho apriete y la ansiedad inunde, levanta la mano antes, cuando creas que tu vida es esa, esa que no te gusta, que no hay más, y es una vida asfixiante, sin aire, con dolor. Levanta la mano cuando no sepas qué hacer. Y más importante, LEVANTA LA MANO CUANDO NO TENGAS YA FUERZAS PARA LEVANTARLA, ahí no hay excusa.
Rodéate de personas resolutivas que tengan por bandera saber ponerse en el lugar del otro y no les de miedo hacerlo, y te acompañen, y puedan hacerte ver dónde ir para solucionar, buscar y encontrar opciones, que vean el valor en ti como ser humano que tú mismo no ves, y encuentren tus inteligencias y emociones y de ahí puedan sacar parte de tu potencial para caminar, y trabaja en ello. Personas que aporten vitalidad, buena sintonía, que compartan contigo hobbies, ilusiones, gustos y proyectos, incluso aporten un punto diferente de vista de esos que hacen crecer, porque en la diversidad también está el crecimiento, siempre desde el respeto.
Desarráigate de todos aquellos que te perturban, no te hagan feliz, ni siquiera sonreír. Siempre digo que el AMOR NO ES DOLOR, ES AMOR. Pues aquí es igual, vivir no es morir, vivir es vida…VIVE VIDA. Quédate con quien puedas vivir vida y cuando esté de tu lado hacerlo coge la mano de aquellos que la levanten. Porque un día serás TÚ, si hoy que lo necesitas eres capaz de levantar tu mano, quien le cojas la mano a quien la levante y AYUDES, y tengas fuerzas y posibilidad para ello. Cree en ti como se cree en un niño recién nacido, despojado de críticas destructivas, desmotivación o baja autoestima, sé ese bebé que si quiere llegará a ser astronauta, bailarina o lo que se proponga con las capacidades propias que cada uno posee de forma especial y destacable, ya he hablado en alguna ocasión de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner, porque aún nadie le ha dicho que no puede, todo lo contrario. Cree en esa mirada limpia que una vez fue tuya para hacer y ser lo que quieras ser. Y si no la tienes límpiala hasta que tu espejo refleje una mirada bonita, que te haga sonreír al verla, porque no te digo que nunca pasarás por momentos difíciles pero si que sabrás gestionarlos de otra forma, con otro color y aprendizaje. El no ya lo tienes y comenzar caminos llevan a algún lugar y en base a como quieras caminar ese lugar te frustrará o te llenará de vida y autoestima. Y recuerda, no olvides, VIVE VIDA, a tu manera, con tu forma y personalidad, desde la amabilidad, el buen humor y el buen hacer. Dicen muchos expertos que esa es la manera, y yo también lo creo.
Seamos educados con la vida y las circunstancias. Decía mi madre cuando éramos pequeños que con educación a todos lados se llega y con vuestra bonita sonrisa, añado yo, aún más. Piensa y di: ¿si volviera a nacer qué querría para mi? y ve a por ello, LEVANTA LA MANO si lo necesitas, con cabeza y realidad y VIVE VIDA.
LEVANTA la mano, LLEGA y coge la mano de alguien que lo necesite y AYUDA. Y si quieres, aunque sea por privado, me dices, Mariajosé «ayer me ayudaron y hoy he ayudado yo», con esa frase sabré, que ésto que escribo hoy servirá, y así podré de forma contrastada desde primera línea que el mensaje que hoy quiero transmitir, no sólo funcionó en mí, también en vosotros.

LEVANTA la mano, LLEGA y cogiendo la mano de alguien que lo necesite AYUDA.

Sonrisas como la tuya me alimentan

Sonrisas como la tuya me alimentan, sí, ¡cómo la tuya!, que no te conozco y te encuentro en mitad de la acera o al entrar en un lugar. Aunque llevemos mascarillas yo al menos he aprendido a sonreír con la mirada, que también se puede. Y con la voz… y con los gestos…, y así impregno mis: «¡Buenos días!» o «¡buenas tardes!» de otra sintonía.
Porque entiendo que todos tenemos días difíciles y todos agradecemos amabilidad. Todos somos capaces con mayor o menor esfuerzo, si queremos, de ponernos en el lugar del otro, incluso por nosotros mismos. No cuesta tanto sonreír, como siempre digo, no te pido que te rías, que sería genial si el cuerpo te lo pide y espero que mucho, digo de emitir la mínima señal de empatía, el beneficio, sin duda, supera el esfuerzo de sonreír por encima de las circunstancias. Unos días seremos nosotros quien sonriamos más y otros nos sonreirán a nosotros haciendo que al menos, en ese instante, el día haya sido un poco más amable.